Nuestra historia

Nuestra familia siempre ha estado vinculada a la agricultura. Hombres y mujeres, como los abuelos Feliciano y Andrea, Fermín y Bibiana, Rafael y Salomé, Cristobal y Catalina, José y Salomé, Miguel y Lala, Fermín y Lola, han transmitido a lo largo de nuestra historia el amor por la agricultura. Generaciones cultivando y mejorando la tierra.

¿Por qué LOLA? Lola ha sido y es un nombre muy presente en nuestra familia, de ahí el homenaje que hemos querido rendir a todas las mujeres de la familia. ¡Por ellas!

En el sur de la provincia de Córdoba, en el pueblo de Almedinilla, se encuentra nuestro cortijo, “Los Hospitales”. Ubicado sobre lo que hace miles de años era una zona de alta actividad volcánica submarina. A una altitud sobre el nivel del mar de mil metros, nuestra finca posee unas características y tipología de suelo que la hacen única.

Somos conscientes de la labor transformadora que la agricultura ejerce sobre el paisaje, por eso siempre hemos trabajado el campo desde el máximo respeto. Creemos en un modelo de agricultura sostenible. Trabajamos de manera que nuestro impacto sea el mínimo, por ello hemos decidido hacer una agricultura respetuosa con el medio ambiente. Mimamos nuestros suelos aportando materia orgánica, dejando crecer la hierba, no usando productos nocivos y fomentando la biodiversidad. Por ello gestionamos nuestros cultivos bajo el régimen de agricultura ecológica. Queremos que nuestros productos sean sanos para nosotros y para el planeta.

Buscamos un producto único cada año, por eso solamente aplicamos productos naturales y no aportamos riego. Unos años nuestro aceite será amargo y picante, cargado de polifenoles; y otros años sera más suave. Unos años la producción será mayor y otros años será más limitada. No forzamos nuestro olivar a producciones máximas, simplemente dejamos que la naturaleza se exprese. Por eso cada año será único.